Protestar no es un delito, es un derecho
En Irán, protestar sigue siendo mortal. Desde el inicio de las manifestaciones, las fuerzas de seguridad han respondido con una represión brutal: uso de munición real contra personas desarmadas, detenciones masivas y ejecuciones ilegítimas. Miles de familias hoy buscan a sus seres queridos o exigen justicia por quienes fueron asesinados solo por alzar la voz.
Amnistía Internacional ha documentado estos crímenes y advierte que la impunidad sigue creciendo. Las autoridades intentan silenciar lo ocurrido, bloquear la información y negar responsabilidades, mientras el derramamiento de sangre continúa. Protestar es un derecho humano, no un delito que deba pagarse con la vida.
Tu firma puede ayudar a detener esta violencia. Exige que se ponga fin a la represión, que se proteja a quienes protestan y que los responsables rindan cuentas. Al firmar esta petición, te sumas a un llamado global por justicia, verdad y derechos humanos en Irán.