El Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) está en riesgo. Diferentes autoridades debaten sobre cambios que podrían afectar la muestra e inclusive a qué Ministerio pertenece, debilitando su rol como museo y espacio de memoria histórica.
Desde 2015, el LUM da voz a las víctimas del conflicto armado que se vivió en el Perú entre 1980-2000, buscando preservar, promover y garantizar el reconocimiento plural de las memorias, en línea con las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y con estándares internacionales sobre el derecho humano a la verdad.
Pero su función no es meramente expositiva, sino que busca generar condiciones para ampliar el debate público, los diálogos diversos y el reconocimiento de todas las víctimas, tanto de los grupos subversivos como del Estado.
Además de un museo, es un espacio cultural que congrega y nos invita a seguir reflexionando sobre la continuación de las violencias y el horror de esas décadas; y sobre nuestra propia historia.
Protejamos el LUM. Protejamos las memorias.