Ali Agirdas, turco de 29 años, corre riesgo inminente de decapitación en Arabia Saudí. El Consejo Judicial Supremo, presidido por el rey, está examinando su condena, por lo que, si se aprueba, podría ser ejecutado en cualquier momento.Ali Agirdas fue detenido el 24 de febrero de 2007 por contrabando de drogas en la capital saudí, Riad, donde un tribunal general lo condenó a muerte el 18 de junio de 2008. La condena se aprobó en apelación. La causa está ahora en manos del Consejo Judicial Supremo, que puede aprobar las condenas de muerte o remitirlas al Tribunal de Casación para su revisión.Durante su juicio, Ali Agirdas fue informado por el juez de que había firmado una confesión en árabe, lengua que no lee, aunque habla un poco. En ella reconocía que llevaba drogas cuando lo detuvieron. No tuvo intérprete ni abogado durante su interrogatorio. Dijo al interrogador que no sabía nada de las drogas, pero éste le enseñó un documento con la confesión escrita en árabe y le dijo que era para facilitar el juicio. Ali Agirdas le dijo al juez que no sabía lo que decía el documento. Lo declararon culpable sobre la base de esta confesión.Ali Agirdas no tuvo abogado en el juicio, pero sí intérprete. No obstante, si contó con uno en la apelación. Se encuentra recluido en la prisión de Al Hair de Riad.En Arabia Saudí se puede ejecutar a los condenados a muerte sin notificarles antes la fecha ni a ellos ni a sus familias.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés o en su propio idioma: