Abdul Hamid al-Fakki, sudanés condenado a muerte en Arabia Saudí en 2007 por "brujería", debe ser indultado por el rey saudí el mes próximo. Durante el Ramadán, mes islámico de ayuno, que este año dura desde el 11 de agosto hasta alrededor del 9 de septiembre, el monarca saudí suele indultar a presos. Amnistía Internacional le pide que aproveche esta oportunidad para conmutar la condena de muerte a Abdul Hamid al-Fakki.'Abdul Hamid bin Hussain bin Moustafa al-Fakki, de unos 36 años, fue detenido el 8 de diciembre de 2005 en la ciudad occidental de Medina por la policía religiosa (Mutawa'een), llamada oficialmente Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio. Fue acusado de practicar la brujería tras caer en una trampa que le tendió esta Comisión: un hombre que trabajaba para ella se acercó a él y le dijo que hiciera un hechizo para que su padre se separara de su segunda esposa y volviera con la primera, madre del hombre. Al parecer, 'Abdul Hamid accedió a ello por 6.000 riyales saudíes (unos 1.600 dólares estadounidenses). Tras su detención, fue interrogado y, según informes, golpeado, y se cree que lo coaccionaron para que confesara haber realizado actos de brujería.El Tribunal General de Media lo condenó a muerte por brujería el 27 de marzo de 2007. 'Abdul Hamid al-Fakki no tuvo asistencia letrada, y apenas se sabe nada de su juicio, pues se celebró en secreto. Amnistía Internacional cree que corre riesgo inminente de ejecución. Continúa recluido en la prisión de Medina.Durante el mes de Ramadán, las autoridades saudíes ponen en vigor una suspensión de las ejecuciones, y el rey suele anunciar varias amnistías e indultos a presos. El monarca debe aprovechar esta oportunidad para conmutar a 'Abdul Hamid al-Fakki la pena de muerte y dejarlo en libertad de inmediato y sin condiciones si ha sido condenado únicamente por actos que constituyen el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión y de religión.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés o en su propio idioma: