El 7 de agosto, la violencia y las amenazas en la remota localidad de La Leonesa, en el norte de Argentina, impidieron que activistas comunitarios asistieran a la charla que un reputado científico tenía previsto pronunciar para exponer sus conclusiones sobre el impacto sobre la salud de las sustancias químicas con que se fumigan los cultivos de arroz y soja. El sábado 7 de agosto, activistas comunitarios de La Leonesa, una pequeña localidad situada en una zona de producción de arroz en gran escala en el departamento argentino de Chaco, se disponían a una charla que tenía previsto pronunciar el profesor Andrés Carrasco, científico y doctor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Una delegación integrada por dos diputados provinciales, un ex funcionario público y miembros de la comunidad vecina de Resistencia viajaron también a La Leonesa para asistir a la charla. La investigación del profesor Andrés Carrasco, concluida en 2009, ponía de relieve los efectos negativos del glifosato, una sustancia agroquímica que se utiliza habitualmente, sobre los embriones.Al llegar a La Leonesa, hacia las 4 de la tarde, la delegación se dirigió a la escuela, donde debía tener lugar la charla. Sin embargo, la charla fue suspendida porque la delegación fue atacada por un grupo de unas 100 personas, que amenazaron y golpearon a sus integrantes. Una persona ha sufrido después parálisis de la parte inferior del cuerpo tras haber sido golpeada en la columna vertebral, y otra se está sometiendo a exámenes neurológicos tras haber recibido golpes en la cabeza. El ex subsecretario provincial de Derechos Humanos, Marcelo Salgado, fue golpeado en la cara y quedó inconsciente. El doctor Carrasco y un colega suyo se encerraron en un automóvil, donde fueron rodeados por personas que profirieron amenazas violentas y golpearon el vehículo durante dos horas. Miembros de la comunidad resultaron heridos y el equipo fotográfico de un periodista resultó dañado.Miembros de la comunidad que fueron testigos del incidente han implicado a funcionarios locales en el ataque, así como a un productor de arroz local y a sus trabajadores y guardias de seguridad. Creen firmemente que la violencia fue promovida por ellos y estuvo motivada por los poderosos intereses económicos que hay detrás de la agroindustria local. A pesar de las llamadas a las autoridades locales para pedir ayuda, la policía se demoró en responder y no envió refuerzos suficientes para poner fin a la violencia.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en español o en su propio idioma: