Los paramilitares colombianos tienen un plan para matar a Enrique Petro, activista comunitario de las comunidades afrodescendientes de Colombia. Su vida corre peligro. El 9 de mayo, un hombre con vínculos con los grupos paramilitares que actúan en la región noroccidental de Urabá, en Colombia informó a las oficinas de la ONG de derechos humanos colombiana Comisión Intereclesial Justicia y Paz en Bogotá de que un miembro de un grupo paramilitar que conoce, junto con otros paramilitares que actúan en la zona, había recibido instrucciones para matar a Enrique Petro, destacado activista de las comunidades afrodescendientes de las cuencas de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, en el departamento del Chocó, en el noroeste de Colombia.El informante dijo que los paramilitares han acusado a Enrique Petro de promover la visita de organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos a la región para observar las violaciones de derechos humanos relacionadas con el desarrollo masivo de plantaciones de palmera africana en la zona. La Comisión Justicia y Paz es una de las organizaciones que trabaja con las comunidades afrodescendientes que viven en la región de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, e informa al público nacional e internacional sobre los abusos y violaciones de derechos humanos que estas comunidades sufren.En años recientes, Enrique Petro y otros dirigentes de las comunidades de Curvaradó y Jiguamiandó han sido blanco de repetidas amenazas paramilitares.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE, en español o en su propio idioma: