Ronnie Lee Gardner, de 49 años, será ejecutado por un pelotón de fusilamiento en el estado estadounidense de Utah el 18 de junio. Condenado a muerte por matar a un abogado durante un intento de fuga en 1985, ha pasado casi un cuarto de siglo condenado a muerte. La última ejecución en Utah se llevó a cabo en 1999. El 2 de abril de 1985, Ronnie Gardner, de 24 años, era escoltado al interior de un juzgado en Salt Lake City para asistir a una vista judicial acusado de asesinato en segundo grado, cuando una cómplice le dio una pistola. A continuación se produjo un intercambio de disparos con los guardianes y Ronnie Gardner fue alcanzado en el pecho. Herido, irrumpió en la sala del archivo, donde se encontraban un oficial del juzgado, un funcionario de prisiones y tres abogados. Allí hirió mortalmente a uno de los letrados, Michael Burdell, antes de huir de la sala y del edificio. La policía lo acorraló en el aparcamiento y él se entregó. En octubre de 1985 fue juzgado y condenado a muerte por el asesinato en primer grado de Michael Burdell.Después de la celebración en noviembre de 1990 de una vista de presentación de pruebas, un juez de un tribunal estatal resolvió en 1991 que a Ronnie Gardner se le había denegado el derecho a una representación letrada adecuada en la fase procesal de determinación de la pena, entre otros motivos, debido a que la defensa no había investigado ni había presentado pruebas atenuantes al jurado. El juez ordenó una nueva vista de determinación de la condena. Sin embargo, la Corte Suprema de Utah revocó la decisión, alegando que no se había demostrado que los errores de los abogados hubiesen causado un perjuicio al juicio de Ronnie Gardner. El estado había denegado a Gardner fondos para contratar a testigos periciales, aunque recibió estos fondos cuando el caso pasó a los tribunales federales.Las pruebas atenuantes que no se habían facilitado al jurado finalmente se presentaron ante los tribunales federales. Se trataba de pruebas relacionadas con la infancia de abusos y privaciones de Ronnie Gardner y de informes aportados por expertos en neurología y psiquiatría que dejaban constancia de un daño orgánico cerebral causante de déficit cognitivo e intelectual y dificultad para controlar los impulsos. En 2009, la Corte de Apelaciones del Décimo Circuito hizo notar que "es indudable que la infancia del señor Gardner fue problemática en muchos respectos", y añadió que "mentes razonables pueden diferir en cuanto al efecto probable sobre el jurado de unos testimonios sobre la salud mental del acusado basados en una investigación más exhaustiva". Sin embargo, alegando que la cuestión que se le planteaba al aplicar la deferencia debida a las decisiones de un tribunal estatal por parte de los tribunales federales en virtud de la legislación estadounidense no era "si la Corte Suprema de Utah había actuado correctamente sino si su sentencia era irrazonable", el tribunal del décimo circuito concluyó que no era irrazonable.El 4 de mayo de 2010, los abogados de Ronnie Gardner presentaron una petición de indulto ante la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Utah solicitando la conmutación de la pena de muerte por la de cadena perpetua. Los abogados han aportado declaraciones de personas próximas a Michael Burdell, entre ellas su prometida y su padre de 86 años de edad, que afirman que Michael Burdell no habría deseado que Gardner fuese ejecutado. La Junta todavía no ha informado de si celebrará una vista para la determinación del indulto.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en inglés o en su propio idioma: