El 25 de julio, los habitantes de Al Sahaby, zona del centro de Asuán, Egipto, presentaron una queja ante la gobernación de Asuán por unos planes de demolición de sus hogares. Las 1.500 familias afectadas no han sido consultadas por las autoridades acerca de tal decisión, y las viviendas alternativas puestas a su disposición no son suficientes para cubrir sus necesidades ni tienen cerca escuelas y centros de salud. El 27 de junio, el gobernador de Asuán anunció un plan de "urbanización" de Asuán, en el que se calificaba Al Sahaby de "zona no segura", hecha de edificios provisionales, con riesgo para los habitantes y que se va a demoler. Dijo que se iban a ofrecer a los habitantes otras 320 viviendas. Estás son pisos muy pequeños de un sólo dormitorio, situados en Al Sadaqa Al Qadima, unos 30 km al sur de Asuán, con mal acceso a centros de salud y de enseñanza. Las personas cuyas casas se van a demoler consideran que estas viviendas son insuficientes e inadecuadas.La gobernación de Asuán no ha realizado verdaderas consultas con los habitantes de la zona ante de anunciar sus planes de demolición, y, hasta ahora, los habitantes no han recibido ningún aviso escrito, en el que se exponga la base legal de la decisión, por lo que no pueden impugnar ésta ante los tribunales. La semana pasada, el vicepresidente de la ciudad de Asuán visitó la zona y se reunió con grupos de vecinos, a los que informó de la decisión de "urbanizar" la zona y desalojarlos, pero no reveló cuándo iban a comenzar los desalojos. Según informes, comunicó a los habitantes que las autoridades iban a utilizar la fuerza para demoler la zona si oponían resistencia, y que quienes lo hicieran podrían ser encarcelados en virtud de órdenes de detención administrativa dictadas con arreglo a la legislación del estado de excepción. La gobernación ha hecho ya un recuento de las familias que viven en Al Sahaby, procedimiento que precede normalmente a los desalojos y reasentamientos.El 22 de julio, los habitantes de Al Sahaby, muchos de los cuales son empleados del Estado, formaron un comité para negociar con las autoridades y defender sus derechos. El 25 de julio se reunieron con el secretario del gobernador de Asuán y comunicaron su oposición a la demolición completa de la zona. Dijeron que apoyarían planes de urbanización alternativos, incluso para la ampliación de las carreteras. También pidieron mayor indemnización en caso de pérdida. El secretario confirmó que la mayor parte de Al Sahaby sería demolida, pero les dijo que transmitiría sus demandas al gobernador de Asuán.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés o en su propio idioma: