Diecisiete trabajadores migrantes indios han sido condenados a muerte en un juicio injusto en los Emiratos Árabes Unidos por el asesinato de un ciudadano paquistaní. Al parecer, algunos fueron torturados para hacerlos "confesar". Están expuestos a sufrir más tortura.Los 17 hombres, todos ellos de la región del Punyab y de entre 21 y 25 años, fueron condenados a muerte el 29 de marzo por un tribunal de primera instancia del emirato de Sharya, que los declaró culpables del asesinato de un ciudadano paquistaní en el curso de una pelea entre trabajadores migrantes relacionada con el comercio de bebidas alcohólicas y en la que otros tres paquistaníes resultaron heridos. Los 17 habían sido detenidos poco después del homicidio, a principios de 2009. Está previsto que el 19 de mayo se vea un recurso que han presentado contra la condena.El 20 de abril, tras una visita a los Emiratos Árabes Unidos, unos abogados de la ONG india Abogados por los Derechos Humanos Internacional, dijeron en una conferencia de prensa que la policía había torturado bajo custodia a los 17 hombres durante más de nueve días, en los que los golpearon con palos, les aplicaron descargas eléctricas, les impidieron dormir y los obligaron a mantenerse de pie apoyados sólo en una pierna "durante largos periodos" mientras los guardias intentaban obligarlos a "confesar". Poco después de su detención los llevaron al lugar del delito y los obligaron a recrearlo: les hicieron golpear a un agente que simulaba ser el hombre asesinado. Esta escena se grabó, y el fiscal presentó luego la grabación en el juicio como si se tratara de imágenes auténticas del homicidio grabadas por circuito cerrado de televisión. Según las normas internacionales, los 17 hombres deberían haber tenido acceso a abogados de su elección, pero sólo contaron con un letrado de los Emiratos que no hablaba su idioma, el punyabí, y que no mencionó la tortura en el juicio. Los procedimientos se tradujeron del árabe al hindi, idioma que los acusados no entendían. Según Abogados por los Derechos Humanos Internacional, pasaron meses recluidos antes de que se comunicara su detención al gobierno indio. El 29 de marzo, el tribunal de primera instancia de Sharya los condenó a muerte, pero la sentencia no se les comunicó hasta el 14 de abril. De acuerdo con Abogados por los Derechos Humanos Internacional, funcionarios de la prisión de Sharya quitaron a los 17 hombres -todos los cuales salvo uno son sijs- unos brazaletes y collares simbólicos religiosos que llevaban y les hicieron pisotearlos, diciendo: "¿Quién es vuestro Dios? Llamadlo. Nos gustaría conocerlo".ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés o en su propio idioma: