Una maestra, que ha sido activista de la oposición y ha escrito artículos en los que criticaba el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 por el que se instauró un gobierno de facto en Honduras, ha recibido una serie de amenazas de muerte, y alguien ha manipulado su automóvil. Un colega suyo que también era activista de la oposición fue asesinado el 23 de marzo.Rosa Margarita Vargas se dirigía en automóvil hacia su casa el 6 de abril, tras terminar su jornada laboral en la escuela secundaria en la que trabaja como maestra. Un taxista le dijo que se detuviera porque había un problema en su auto. Rosa Vargas se fue derecha a un taller, donde el mecánico le dijo que el neumático frontal derecho había sido rajado. La escuela en la que trabaja Rosa Vargas había abierto ese día por primera vez desde finales de marzo, cuando otro de los profesores fue asesinado.El 11 de abril, los antiguos vecinos de Rosa Vargas le dijeron que dos hombres armados habían acudido a la casa en la que ella había vivido hasta diciembre de 2009, y habían preguntado dónde se encontraba. Rosa había recibido entre el 9 y el 12 de abril una serie de llamadas telefónicas de un hombre que la amenazó diciéndole que no debía hacer nada para investigar el homicidio de su colega José Manuel Flores Arguijo, y que, si persistía, o si seguía trabajando para el movimiento Resistencia, sería "eliminada".Rosa Vargas ha contado a Amnistía Internacional que, en diciembre de 2009, poco después de mudarse de casa, un vecino le dijo que tres hombres vestidos con uniformes azules como los de la policía y con el rostro cubierto por pasamontañas se habían presentado en su antigua casa, y habían empezado a gritar y a dar patadas a la puerta. Preguntaron a los vecinos si Rosa Vargas seguía viviendo allí, si los vecinos sabían a dónde se había mudado, y dónde trabajaba. Más tarde, ese mismo mes, según el relato de Rosa, alguien aflojó los tornillos de la rueda izquierda de su auto mientras estaba aparcado ante su nueva casa.Rosa Vargas había recibido amenazas por escrito en unas cinco ocasiones entre octubre y noviembre de 2009: se las dejaron bajo los limpiaparabrisas de su auto. Los mensajes decían que Rosa no debía escribir más artículos, y que debía dejar de colaborar con el movimiento Resistencia, o sería asesinada.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE, en español o en su propio idioma: