Autoridades municipales de la capital italiana, Roma, han desalojado a una comunidad de alrededor de 400 personas de etnia romaní. La mayoría de estas personas sin hogar, unas 100 familias, han ocupado una fábrica abandonada ubicada en las cercanías. Si son desalojadas de la fábrica, las familias se exponen a vivir en condiciones penosas en otro campamento improvisado, o incluso pueden verse obligadas a vivir a la intemperie. De acuerdo con la información facilitada por ONG y medios de comunicación locales, el 11 de noviembre a primera hora de la mañana unos 150 agentes de policía desalojaron a las familias del campamento del Via Centocelle, en el este de la ciudad. Todos los refugios fueron destruidos y alrededor de 20 hombres de etnia romaní fueron detenidos, aunque se desconocen los delitos que se les imputan. ONG locales afirman que la comunidad no fue consultada ni recibió ninguna notificación sobre el desalojo, y que las autoridades municipales ofrecieron alojamiento a corto plazo sólo a algunas mujeres y niños y niñas de corta edad, en los albergues municipales para personas sin hogar. En virtud de la legislación nacional, las autoridades deben notificar el desalojo a cada persona afectada o hacer pública la orden o notificación del desalojo. Sin embargo, dado que la orden no se formalizó de este modo, la comunidad romaní no pudo impugnarla en los tribunales ni detener o aplazar el desalojo.La fábrica donde viven ahora las familias es de propiedad privada, con lo que pueden ser expulsadas de allí en cualquier momento. Forman parte de esa comunidad unos 140 niños y niñas, de los que 40 asisten a escuelas de las inmediaciones. El desalojo amenaza con interrumpir su escolarización y distorsionar gravemente su educación.La mayoría de los residentes en el campamento de Via Centocelle ya han pasado por un desalojo forzoso en al menos una ocasión. En desalojos anteriores se destruyeron refugios, ropa, colchones y, en algunos casos, medicamentos y documentos. Se cree que todos esos desalojos se llevaron a cabo sin las garantías de procedimiento que exigen las normas internacionales y regionales de derechos humanos.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en italiano, en inglés o en su propio idioma: