Dos hombres murieron por disparos de la policía el 2 de diciembre, en su poblado del noroeste de Perú, durante la búsqueda de otro hombre. Otras personas de la zona corren peligro de morir a manos de la policía en operaciones similares, a menos que el gobierno ordene a la policía que revise su uso de la fuerza letal.Según una ONG local, los dos hombres recibieron disparos por la espalda, y otros ocho habitantes del poblado resultaron heridos de bala. Los heridos se encuentran hospitalizados, y es posible que a uno de ellos le tengan que amputar una pierna.Unos 30 policías llegaron a media tarde al pueblo de Cajas-Canchaque para detener a uno de los siete hombres a los que se buscaba para interrogarlos en relación con un ataque incendiario perpetrado el 1 de noviembre, en el que murieron tres empleados de una empresa minera y ardió el campamento "Henry's Hill" de Río Blanco Copper, cerca del poblado.Los policías habían tratado de detener al hombre en cuestión esa mañana, pero se habían marchado al no poder presentar una orden judicial. Esa misma mañana detuvieron a otros dos hombres en poblados vecinos por el mismo motivo, pero no dijeron a ninguno de los dos que existiera una orden judicial que ordenara su detención. Según una ONG local, los habitantes del poblado se enfrentaron a los policías y les dijeron que no podían entrar. Éstos trataron de entrar por la fuerza, apartando a empujones a la gente, incluida una mujer de 70 años. Cuando la mujer les devolvió el empujón, un policía disparó contra ella, hiriéndola de gravedad. Los policías siguieron disparando, hasta causar la muerte de dos hombres y heridas a ocho personas.Los dos hombres detenidos la mañana del 2 de diciembre quedaron en libertad dos días después, cuando un juez resolvió que no había necesidad de mantenerlos bajo custodia.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE, en español o en su propio idioma: