Latifah, una niña Indonesia de 14 años, fue acusada de adulterio por la policía local cuando acudió a denunciar que había sido violada.Louisa, una joven de Burkina Faso, fue insultada y abofeteada mientras daba a luz en un hospital local.A Marta, una empleada doméstica indonesia de 30 años, le negaron anticonceptivos en un centro de salud de Yakarta porque aún no había tenido hijos.Elena, una niña de 10 años violada por un sacerdote en Nicaragua, sufrió presiones para que guardase silencio y no denunciase el abuso antes de que el violador fuese por fin procesado y condenado a 30 años de cárcel.Los nombres de estas mujeres son ficticios, pero sus historias son reales y muestran las consecuencias de la arraigada discriminación que sufren millones de mujeres y niñas de todo el mundo, simplemente debido a su género.Según organizaciones de derechos humanos, Amnistía Internacional entre ellas, cuando las mujeres y las niñas carecen de servicios de salud efectivos y de información sobre ellos, las consecuencias son a menudo catastróficas. En muchos países, la falta de autonomía y capacidad decisoria suele constituir un impedimento adicional para las mujeres y las niñas.La ONU ha denunciado recientemente que cada día mueren en torno a 800 mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto, y que, por cada una de ellas, otras 20 soportan sufrimiento durante toda la vida como consecuencia de lesiones, infecciones, enfermedades o discapacidades derivadas del embarazo, el parto o abortos practicados en condiciones de riesgo."De Indonesia a Perú, de Sierra Leona a Estados Unidos, millones de mujeres y niñas pagan con su vida las políticas de salud fallidas, la atención insuficiente, y las leyes discriminatorias. Muchas sufren discriminación y violencia en sus familias y comunidades, con poca o ninguna esperanza de obtener justicia o recibir apoyo de sus gobiernos", ha afirmado Marianne Mollmann, asesora general de política de Amnistía Internacional.¡Firma nuestra petición y pide a los líderes mundiales que protejan a las mujeres!
La idea era garantizar que los derechos sexuales y reproductivos -incluidas cuestiones como la prevención y respuesta a la discriminación que sufrían las mujeres cuando intentaban acceder a atención a la salud- ocupasen un lugar destacado en las políticas sobre población adoptadas por países de todo el mundo.El Programa de Acción incluía medidas centradas en la reducción de la mortalidad neonatal, infantil y materna; la población y el medio ambiente; la migración interna e internacional; la prevención y el control del VIH/sida; la información, la educación y la comunicación, y la tecnología, la investigación y el desarrollo.Amnistía Internacional considera que en los años transcurridos desde la Conferencia de El Cairo se han tomado algunas medidas importantes para cumplir los compromisos adquiridos en ella. Pero estos progresos han tardado en llegar y, en algunas áreas como la salud sexual y reproductiva, han sido, como mucho, irregulares."Estos últimos decenios hemos visto un especial aumento en la inversión en atención prenatal. Y aunque eso supone lógicas mejoras en la atención a los neonatos, apenas sirve para abordar las desigualdades subyacentes en el acceso a información y atención a la salud", ha afirmado Mollmann. "Evidentemente, las mujeres tienen problemas de atención a la salud que no tienen que ver con el parto. La realidad es que los gobiernos son reacios a prevenir la discriminación y reparar los abusos."El futuro de los derechos de las mujeresRepresentantes de los Estados miembros de la ONU se reunirán de nuevo en 2014 para revisar los avances logrados con el Programa de Acción aprobado 20 años antes en El Cairo. En concreto, examinarán las iniciativas de los gobiernos para cumplir sus compromisos."Esperamos que esta revisión contribuya al avance de estas cuestiones. Nuestras peticiones son básicas: toda persona debe poder vivir sin violencia y tomar decisiones independientes e informadas sobre su salud, su cuerpo y su vida", ha explicado Mollmann. "Para ello, como mínimo es necesario que todas las personas tengan acceso a educación integral sobre sexualidad."¡Firma nuestra petición y pide a los líderes mundiales que protejan a las mujeres!