El padre José Guadalupe Valdés -que dirige el Albergue Frontera Digna, albergue para migrantes en Piedras Negras, estado de Coahuila, en la frontera septentrional de México- y los voluntarios y migrantes del albergue corren peligro tras ataques y amenazas perpetrados el 9 de mayo.Un miembro del personal del albergue para migrantes Frontera Digna fue atacado cuando se dirigía a la estación local de autobuses de Piedras Negras el 9 de mayo. Acompañaba a un migrante a la estación. Por el camino, fue interceptado por un hombre que le pidió un encendedor. Momentos después, varios hombres lo agarraron, lo metieron por la fuerza en una furgoneta y le cubrieron la cabeza con una bolsa. Uno le puso un arma en la cabeza y le dijo: "¿Has jugado a la ruleta rusa? Si te toca el tiro, ya te tocó la chingada". Luego apretó el gatillo, pero no había bala. Finalmente, los hombres lo dejaron marchar, tras decirle que eso le había sucedido por no colaborar con ellos. El miembro del personal ha abandonado el albergue, pues teme por su vida.El personal del albergue ha recibido en ocasiones anteriores llamadas telefónicas amenazadoras de desconocidos. Una semana antes de este incidente, se hicieron varios intentos de forzar la puerta principal del edificio. Se cree que los agresores son miembros de bandas delictivas que participan en una red de secuestros.El albergue y su personal cuentan con medidas de protección de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y se han presentado ante las autoridades varias denuncias en respuesta a actos anteriores de agresión e intimidación contra migrantes y personal del albergue. Amnistía Internacional teme que, a menos que se adopten medidas de protección más enérgicas, las amenazas y los ataques contra migrantes de Piedras Negras y contra el personal que dirige el albergue irán en aumento.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE, en español o en su propio idioma: