Las personas condenadas a muerte en Japón corren gran peligro de ser ejecutadas de forma inminente tras el nombramiento el 4 de junio de Taki Makoto como ministro de Justicia, que se ha declarado partidario de la pena de muerte. Se calcula que en Japón hay más de 130 personas en espera de ejecución, y todas ellas corren peligro de ejecución inminente.El nuevo ministro de Justicia se ha mostrado partidario de que se mantenga la pena de muerte dado que ya existe en el sistema judicial. Por este motivo, Amnistía Internacional cree que existe un gran peligro de que pronto haya más ejecuciones.Las ejecuciones en Japón son por ahorcamiento, y habitualmente se llevan a cabo en secreto. Lo habitual es que a los presos les comuniquen que van a ser ejecutados pocas horas antes, y en algunos casos no reciben aviso alguno. Esto significa que viven cada día con el temor de ser ejecutados en cualquier momento. Por lo general, a los familiares no se les notifica la ejecución hasta que ésta se ha producido.Escriban inmediatamente en japonés, en inglés o en su propio idioma: