Generosidad, pasión y corazón bondadosoCon la ausencia de Ali, echo de menos muchas cosas, y muchas cosas en la vida también lo añoran a él. Añoran su presencia y su generosidad. Todo en la casa echa de menos su tacto, su pasión y su corazón bondadoso.Cada vez que lloro, imagino a Ali llorando mis lágrimas y dándome palmaditas en la cabeza, diciendo: "No llores, mamá, no pongas triste mi corazón". Por la noche solía esperar el amanecer, pero ahora no soy capaz de distinguir el día de la noche; los dos se han sumido en la oscuridad. Tengo dolor de cabeza cada noche, y el insomnio se ha impuesto hasta el punto de que ahora odio el momento en el que cae la noche.Ali es la vida, y la vida no puede florecer sin él; infunde vida al espacio y pulso al tiempo. Él es la luz sin la cual la vida no es hermosa a nuestro ojos.Esperanza y libertadSuplico a todas las personas de la humanidad que pidan a las autoridades que liberen a mi hijo. Debe ser libre para vivir la vida a la que aspira como joven lleno de ambición y del deseo de dar. Como mínimo, deben concederle un nuevo juicio público, justo y conforme a las normas internacionales. El juicio debe basarse en pruebas y no en cargos falsos.Estoy absolutamente segura de que mi hijo es inocente. Y sigo albergando una esperanza inquebrantable que no disminuye a pesar de las dificultades y los desafíos. Esta esperanza se hará realidad; Ali recobrará su libertad y saldrá más optimista y generoso que nunca.Pese a todo, la moral de Ali es alta, gracias a Dios. Dice: "Soy un hombre que no pierde la esperanza. Si se hace realidad, estaré agradecido a Alá. Si no, viviré feliz con esa esperanza." Del mismo modo, yo, su madre, vivo con esperanza, porque lo que mi hijo cree es la opción correcta, para que la vida pueda continuar.