Práctica anteriorEn Noruega, a las personas transgénero se les ha venido negado el reconocimiento legal de la identidad de género en virtud de requisitos que violan múltiples derechos humanos, como el derecho a la integridad física, el derecho a intimidad y a la vida familiar y el derecho al más alto nivel posible de salud.La práctica actual, que data de la década de 1970, impone a las personas transgénero de Noruega una serie de onerosos y discriminatorios requisitos para cambiar legalmente de género. Entre ellos figuran la obligación de someterse a una evaluación psiquiátrica, presentar un diagnóstico psiquiátrico y someterse a esterilización irreversible.Amnistía Internacional ha puesto de relieve cómo tales procesos, existentes también en muchos otros países europeos, son degradantes y violan derechos humanos. En febrero de 2014, la organización publicó un informe sobre la falta de derechos de las personas transgénero en Europa. Se expresaron críticas contra Noruega por obligar a las personas a someterse a esterilización irreversible para conseguir el reconocimiento legal de la identidad de género."Por fin se nos respeta como quien realmente somos"Amnistía Internacional ha hecho campaña ampliamente sobre el caso de John Jeanette Solstad Remø, mujer transgénero de 65 años de Noruega, que no puede conseguir el reconocimiento legal de su género porque se niega a cumplir los abusivos requisitos actuales. Debido a ello, en sus documentos oficiales aparece como "hombre", lo cual es humillante y hace que se la señale a diario como persona transgénero. Para John Jeanette, ser reconocida como mujer supondría ser vista como la persona que es. Es inaceptable que se la mencione constantemente como hombre en los organismos públicos y en la vida diaria. La nueva ley propuesta es una victoria por la que lleva mucho tiempo luchando:"Es impresionante tener esta nueva propuesta de ley en mis manos. Va suponer que a las personas transgénero como yo por fin se nos respeta como quien realmente somos. Estoy deseando que llegue el día en que enseñe mi documento de identidad y coincida con mi identidad de género y mi expresión de género," ha explicado John Jeanette Solstad Remø."Sólo falta ya la votación parlamentaria para que esto se haga legislación noruega y realidad. Es una cuestión de igualdad, de protección contra la discriminación y de derechos humanos. Así que ni se me ocurre pensar que no vaya a aprobarse la ley por gran mayoría. La ley mejorará radicalmente la calidad de vida de las personas transgénero en Noruega ahora y en el futuro."Ahora corresponde al Parlamente noruego aprobarla. Amnistía Internacional anima a todos los miembros del Parlamento a que voten en favor de un marco legal inclusivo y no discriminatorio, conforme a las normas internacionales de derechos humanos.Información complementariaEn febrero de 2014, Amnistía Internacional publicó un informe sobre la falta de derechos de las personas transgénero en Europa. Se expresaron críticas contra Noruega por las actuales prácticas administrativas que exigen la esterilización irreversible y un diagnóstico psiquiátrico para poder conseguir el reconocimiento legal de la identidad de género.La organización instó al gobierno de Noruega a: