Entre 2020 y 2024, 57,431 mujeres fueron reportadas como desaparecidas en el Perú. Cada día, 31 familias deben iniciar la búsqueda de sus hijas, hermanas, amigas, esposas.
6 de cada 10 de mujeres desaparecidas tenían entre 12 y 17 años. Todas ellas se encuentran en un riesgo mayor de ser víctimas de delitos como trata de personas, violencia sexual o inclusive feminicidio. De hecho, durante el 2024, el 20% de feminicidios se inició con un reporte por desaparición.
A pesar de estas preocupantes cifras, las familias que denuncian la desaparición de sus mujeres continúan enfrentándose a un sistema que no las escucha, y donde los estereotipos de género obstaculizan la búsqueda inmediata y efectiva de las desaparecidas.
Por todo ello, pedimos a las autoridades:
- Que la Policía Nacional del Perú actúe con debida diligencia, investigue sin prejuicios ni demoras y garantice la búsqueda inmediata de todas las desaparecidas.
- Un sistema especializado y descentralizado, con presupuesto propio y enfoques de género e interseccionalidad, que responda a la urgencia y proteja la vida de las mujeres, niñas y adolescentes en todo el país.
- Fortalecer la Comisión multisectorial para la búsqueda de personas desaparecidas, que lidera el Ministerio del Interior, mediante un sistema de información interinstitucional que permita cruzar información entre todos los sectores que lo integran, y dándole mayor énfasis en la búsqueda de niñas, adolescentes y mujeres.
No dejemos que el machismo y los prejuicios generen retrasos e indiferencia desde las autoridades. Exijamos que busquen a las desaparecidas.