Nuestros proyectos / DERECHOS DE REFUGIADOS Y MIGRANTES
DERECHOS DE REFUGIADAS Y MIGRANTES
Amnistía Internacional lleva decenios trabajando con personas refugiadas y migrantes. Ha contribuido a impedir la devolución de personas refugiadas a países donde puedan sufrir persecución y a proteger a las personas migrantes más vulnerables de la explotación y los abusos de sus empleadores y de quienes se dedican a la trata y el tráfico ilícito de personas.
Los trabajadores migrantes, vulnerables y sin su sistema de apoyo habitual, a menudo acaban cobrando una miseria por subsistir en un país que no es el suyo. Existen numerosos casos de los que tenemos constancia equivalen a esclavitud. A algunos países sencillamente parece no importarles lo suficiente proteger a las personas migrantes que trabajan en sus países y están llenos de estigmas y prejuicios. Cuando, la verdad, es que una persona migrante o refugiada trae cosas positivas al país donde reside.
Amnistía Internacional lleva decenios trabajando con personas refugiadas y migrantes. Ha contribuido a impedir la devolución de personas refugiadas a países donde puedan sufrir persecución y a proteger a las personas migrantes más vulnerables de la explotación y los abusos de sus empleadores y de quienes se dedican a la trata y el tráfico ilícito de personas.
Los trabajadores migrantes, vulnerables y sin su sistema de apoyo habitual, a menudo acaban cobrando una miseria por subsistir en un país que no es el suyo. Existen numerosos casos de los que tenemos constancia equivalen a esclavitud. A algunos países sencillamente parece no importarles lo suficiente proteger a las personas migrantes que trabajan en sus países y están llenos de estigmas y prejuicios. Cuando, la verdad, es que una persona migrante o refugiada trae cosas positivas al país donde reside.
En Amnistía Internacional tenemos claro que…
Las personas migrantes
- deben ser protegidas de la violencia racista y xenófoba
- deben ser protegidas de la explotación y el trabajo forzoso
- no deben ser detenidas sin un motivo legítimo ni expulsadas del país
- no deben ser discriminadas.
Las personas refugiadas
- deben ser reasentadas cuando se hallen en una situación vulnerable;
- o deben ser discriminadas
- deben tener acceso al trabajo, a tener un alojamiento y a recibir una educación
- deben poder circular libremente y mantener sus documentos de identidad y viaje propios
- no deben ser obligadas a regresar a un país en el que corren el riesgo de sufrir abusos contra los derechos humanos
Las personas solicitantes de asilo
- deben poder entrar en un país para solicitar asilo
- deben tener acceso a procedimientos de asilo justos y efectivos, y si son devueltos a un país, la devolución debe hacerse de modo seguro y con dignidad
- deben tener acceso a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) si lo necesitan o desean hacerlo.
- no deben ser devueltas a un país en el que estén en situación de riesgo.
Las personas migrantes
- deben ser protegidas de la violencia racista y xenófoba
- deben ser protegidas de la explotación y el trabajo forzoso
- no deben ser detenidas sin un motivo legítimo ni expulsadas del país
- no deben ser discriminadas.
Las personas refugiadas
- deben ser reasentadas cuando se hallen en una situación vulnerable;
- o deben ser discriminadas
- deben tener acceso al trabajo, a tener un alojamiento y a recibir una educación
- deben poder circular libremente y mantener sus documentos de identidad y viaje propios
- no deben ser obligadas a regresar a un país en el que corren el riesgo de sufrir abusos contra los derechos humanos
Las personas solicitantes de asilo
- deben poder entrar en un país para solicitar asilo
- deben tener acceso a procedimientos de asilo justos y efectivos, y si son devueltos a un país, la devolución debe hacerse de modo seguro y con dignidad
- deben tener acceso a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) si lo necesitan o desean hacerlo.
- no deben ser devueltas a un país en el que estén en situación de riesgo.
SOMOS IGUALES QUE TÚ
Las mujeres son una población vulnerable en el país, pero aún más vulnerable son las mujeres migrantes y refugiadas que están en el Perú. Más de un millón de personas venezolanas viven en Perú, personas que tuvieron que abandonar su país de origen para resguardar sus vidas y las de sus familias. El 55% son mujeres y niñas, muchas de ellas han sido víctimas de múltiples formas de violencia de género.
Como se evidencia, las mujeres migrantes o refugiadas, sobre todo de Venezuela, tuvieron que pasar y pasan por prejuicios por cómo se ven o visten, diversos tipos de violencia o agrsiones y discriminación por su nacionalidad. Es muy difícil que el Estado peruano escuche a las mujeres migrantes y tome en cuenta sus problemas con seriedad y celeridad
Ante ello, Amnistía Internacional Perú creó la campaña “Somos iguales que tú” que tiene como objetivo combatir la violencia y discriminación hacia las mujeres venezolanas en todos los espacios de nuestra sociedad, con ello, cambiar la realidad para miles de mujeres refugiadas. Las mujeres venezolanas refugiadas tienen derecho a ser protegidas y atendidas ante la violencia basada en género, y a no ser estigmatizadas. Esto incluye que nuestras autoridades, en cualquier nivel, dejen de emitir mensajes con contenido discriminatorio.
Es alarmante saber que solo 2 de cada 10 mujeres extranjeras recurren a alguna institución para buscar ayuda ante alguna agresión. Por ello, Amnistía Internacional Perú siempre se preocupará y actuará para que las mujeres refugiadas y migrantes tengan garantizados sus derechos y una calidad de vida digna y humana, partiendo del reconocimiento de su vulnerabilidad y que no deben estar solas.
Las mujeres son una población vulnerable en el país, pero aún más vulnerable son las mujeres migrantes y refugiadas que están en el Perú. Más de un millón de personas venezolanas viven en Perú, personas que tuvieron que abandonar su país de origen para resguardar sus vidas y las de sus familias. El 55% son mujeres y niñas, muchas de ellas han sido víctimas de múltiples formas de violencia de género.
Como se evidencia, las mujeres migrantes o refugiadas, sobre todo de Venezuela, tuvieron que pasar y pasan por prejuicios por cómo se ven o visten, diversos tipos de violencia o agrsiones y discriminación por su nacionalidad. Es muy difícil que el Estado peruano escuche a las mujeres migrantes y tome en cuenta sus problemas con seriedad y celeridad
Ante ello, Amnistía Internacional Perú creó la campaña “Somos iguales que tú” que tiene como objetivo combatir la violencia y discriminación hacia las mujeres venezolanas en todos los espacios de nuestra sociedad, con ello, cambiar la realidad para miles de mujeres refugiadas. Las mujeres venezolanas refugiadas tienen derecho a ser protegidas y atendidas ante la violencia basada en género, y a no ser estigmatizadas. Esto incluye que nuestras autoridades, en cualquier nivel, dejen de emitir mensajes con contenido discriminatorio.
Es alarmante saber que solo 2 de cada 10 mujeres extranjeras recurren a alguna institución para buscar ayuda ante alguna agresión. Por ello, Amnistía Internacional Perú siempre se preocupará y actuará para que las mujeres refugiadas y migrantes tengan garantizados sus derechos y una calidad de vida digna y humana, partiendo del reconocimiento de su vulnerabilidad y que no deben estar solas.